viernes, 29 de junio de 2012

Valuar una empresa en tiempos de incertidumbre

Valuar una empresa nunca fue sencillo en la Argentina debido a los continuos vaivenes y desajustes macroeconómicos que ha enfrentado el país como consecuencia de eventos externos (impacto de una crisis internacional) o internos (falta de políticas de estado de largo plazo).

Ante un escenario marcado por la incertidumbre, debido a la coyuntura actual y mundial, ¿Cómo hacen aquellos empresarios que desear desarrollar el proceso de valuación de su empresa?, ya sea por la necesidad de una venta o la potencial incorporación de un socio.
¿Cuándo hay crisis o recesión, no hay más remedio que aceptar el precio que nos acerquen?, o existe alguna metodología que nos permita llegar a un valor justo, de forma de que podamos hacer una contrapropuesta.

Para no estresarnos en el primer intento debemos saber que la metodología no varía en un momento de crisis respecto a uno de auge, aunque sí se deben analizar con mayor detalle las principales variables que conforman el valor patrimonial y futuro de la empresa debido a que el valor que se busca no es el actual, sino el dinero que nos proporcionara en una determinada cantidad de años.
Debemos trabajar con la mayor objetividad posible como forma de evitar caer en los extremos: nuestra empresa es inmune a la crisis (optimismo) o usar los supuestos del peor escenario porque estamos en crisis (versión pesimista).


Metodología a emplear

La mayoría de los analistas consideran que el método de flujos de fondos descontado es el método adecuado, ya que se proyecta de forma sencilla cuánto dinero le ingresará al comprador en un período de tiempo determinado. En una coyuntura de crisis o recesión se recomienda evaluar con detenimiento aquellas variables que pueden impactar en la proyección de los flujos de fondos.
El segundo aspecto importante de esta metodología es la tasa de descuento. La misma debe reflejar el costo de la estructura de capital, es decir, la tasa mínima que debe obtenerse para remunerar a quienes aportan los fondos (accionistas y prestamistas).

En estos períodos, es difícil acceder al financiamiento bancario y el costo de deuda suele incrementarse en tiempos de crisis. Por otro lado, el costo del capital propio suele registrar un aumento de la tasa de riesgo país.
Como consecuencia de lo explicado en el párrafo anterior, la tasa de descuento suele tener una tendencia al alza en períodos de crisis, lo cual repercute en una disminución del valor de la compañía.


Análisis de variables
¿Qué aspectos hay que considerar en mayor medida al valuar una empresa?

La coyuntura obliga a analizar primero el mercado en que la compañía opera y luego se evalúan las perspectivas particulares de la empresa en particular.
Será de vital importancia analizar detenidamente el mercado en cuestión, tratando de estimar cómo podrá comportarse en el futuro. Por ejemplo, observar si puede haber una contracción de volúmenes y, eventualmente cómo y cuándo se producirá la recuperación durante el horizonte de proyección determinado; o analizar si puede disminuir el precio promedio, como consecuencia de bonificaciones para mantener la demanda o porque se produce una migración a los productos más económicos. A veces sucede lo opuesto porque aparecen nuevas oportunidades para los productos bajo análisis.

Será importante plantearse si los movimientos de tipo de cambio relativo pueden empujar a una menor participación de mercado de productos importados, o viceversa.
Lo que debe tenerse en cuenta es que en una coyuntura como la actual debe evaluarse con detenimiento las variables que pueden impactar en la proyección de los flujos de fondos, como así también aquellas variables que deban tenerse en cuenta al momento de determinar la tasa de descuento.

Es necesario determinar el volumen de ventas y los precios previstos para la compañía, porque de esta forma podemos obtener la proyección de los ingresos totales. A esta altura es fundamental que la estructura de costos sea acorde con el nivel de actividad previsto. Lo mismo para las maquinarias o equipos necesarios.
Cuando se confecciona una proyección, se debe observar más que nunca la cantidad de clientes, tipo, distribución geográfica y el nivel de concentración de los mismos. También se observa con más cuidado el contexto macro que se espera, que varían y afectan a la compañía de una manera más directa. Es recomendable realizar un análisis de lo que les sucedió a clientes y proveedores en crisis anteriores.

En algunas empresas los recursos humanos tienen un valor agregado importante (los llamados intangibles) y muchas veces debemos examinar su capacidad de adaptación.
El comprador siempre observará un panorama más pesimista, apuntando a sumarle más riesgo, y el vendedor dirá que no es tan malo.